Caminante Urbano: Los pies en la tierra y la mirada atenta
Palermo, Buenos Aires. 17:50 hs. Noche de invierno. Prácticamente sin un centavo en los bolsillos, Manu Quesney patea las piedras de la calle Cabrera. Aunque parezca inverosímil, en el siglo XXI quedan calles empedradas, preservando las huellas del barrio. Nuestro amigo se dirige al cajero de un banco para poder proveer de alimentos a su departamento, el cual escasea de cualquier producto comestible. Sabe que fue un fin de semana “movido” y que no contó con el tiempo necesario para hacer las compras. El viento sopla, los árboles crujen y el sol se ocultó temprano. Luego de obtener el dinero necesario, logra divisar a lo lejos el supermercado de la cadena China gracias al reflector situado en su puerta. El resto de la calle permanece muy oscura y poco transitada. Para Manu, fue uno de esos días laborales llenos de tareas operativas, repetitivas, que lo dejaron extenuado y sin mucha satisfacción, pero sabía que había cumplido con sus tareas. Ese cansancio que cargaba hizo que no es...