Una defensa de la pareidolia
Al imaginar un círculo, la idea que se nos viene a la mente es perfecta, inigualable en la realidad. Podemos decir entonces que aquella idea perfecta, buena y bella es el mejor círculo que podamos ver nunca en la vida. Por lo tanto, todos los círculos hechos por el hombre y la naturaleza no serán perfectos, no tendrán esas propiedades matemáticas a las cuales nos aproximamos. Si ningún círculo en la realidad es completamente un círculo, entonces nada llega a ser, en su sentido ideal. Son solamente aproximaciones. De esta forma, todo lo que observamos es a nuestro entender lo que parece, sin llegar a ser algo ideal. Lo que parece, entonces, es lo valedero, sin importar lo que creemos que es. Aunque tendamos a construir en base aquellas ideas rectoras y que estas nos guíen. Por lo tanto, toda la realidad es lo que parece y no tenemos que asustarnos de percibirla como lo que parece y no como creemos que es. Si te interesó el artículo no te olvides de clickear sobre alguna de las...